domingo, 5 de agosto de 2012

Capítulo 17: Comienza la cuenta atrás


Hace 4 días…
“Tiene un mensaje en el contestador…piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Hola Paula, creo que ya te supones quien soy, bueno por si acaso, soy Richard. No se como decirte esto, pero es que al ser la única familia que te queda, pues yo tengo tu custodia, lo que significa que tendrás que venirte a vivir a Londres. Iré a recogerte el 7 de enero, bueno iré un día antes para ayudarte hacer las maletas. Bueno nos vemos el 6, un beso.”
A día de hoy 31 de diciembre, mis días aquí están contados, ya ha comenzado la cuenta atrás. Suena el timbre, me levanto y abro la puerta, un señor con una caja con un lazo aparece tras la puerta.
-Buenos días, regalo para la señorita Paula, ¿es usted?
-Buenos días, soy yo.
-Pues aquí tiene su regalo, hasta luego.
-Hasta luego.
Cierro la puerta, me dirijo a la cocina, me encuentro con John, dejo el regalo sobre la mesa. Me siento en una silla e intento que el mundo no se me venga encima, aguanto la cabeza con mis manos, intento no llorar, tengo que ser fuerte ahora más que nunca. Se de sobra quien manda este regalo, bueno son varias personas a la que no quiero hacer daño, a la que voy a tener que ocultar cosas para protegerlas y a las que voy a tener que decirles cosas que no les va a gustar oír.
-Paula, ¿qué pasa?-pregunta John.
-Nada, nada, esto voy ha abrir el regalo.
Deshago el lazo y levanto la tapa, una pequeña notita esta posada sobre una tela, la nota pone, “ve ha abrir la puerta”, me quedo extrañada, pero hago caso a la nota. Abro la puerta y tras ella esta Lay con otro regalo.
-Hola canija-me dice mientras me revuelve el pelo.
-Hola, pero ¿que es esto?
-Pues el regalo de Angel, Dani y mio.
La conduzco a la cocina y acabo de desenvolver el primer regalo, lo saco de su caja y lo miro. Blanco y perfecto, no podía ser de otra forma, es una tela fina que cuando roza mi piel parece una caricia. Me abrazo a Lay y le doy las gracias un millón de veces, ella se ríe, le hacía falta verme feliz. Le planto dos besos en cada mejilla y le digo te quiero unas mil veces, aunque quizá no sean suficientes.
-Gracias multiplicado por un millón, te quiero.
-Bueno que entonces ya podrás ir con Angel a la cena de esta noche-me dice con toda la felicidad del mundo.
-¿Qué cena?
-Pues…resulta que quisimos celebrar tu cumpleaños por adelantado…!!!sorpresa¡¡¡
-Y ¿va a hacer Angel la cena? ¿Es decir va a cocinar él?
-Si, tienes un morro que, buff… ya me gustaría a mí ser tú.
-Bueno, Dani y tu ¿qué?
-Pues quedamos después de la cena con vosotros, vamos a tomar unas copitas por ahí.
-A muy bien y ¿que pinto yo con este pedazo vestido por la calle?
-Pues no lo se, pero te vas a tener que fastidiar, porque quien te vea así pensara que te estas casando, por lo que ya no podrás ligar.
-Como si a mi me hiciera falta ligar, si ya tengo a Angel para que quiero más.
Lay se encoge de hombros, la he dejado sin palabras, me vuelvo hacia el regalo que ha traído, lo desenvuelvo y otra vez vuelvo a darle las gracias mil veces. Miro bien los zapatos con como los que me había probado hace unos día, cuando fui de compras al centro comercial con Lay. No sé que pareceré, quizá una novia, por lo menos no estaré fea. Aunque eso no me importa, tengo cosas más importantes en mente, no se si aceptar estos regalos ya que me iré el 7 de enero. Lo peor esta por llegar, no se como lo va a encajar Angel lo de que me voy a Londres si ya lo estoy encajando yo mal, por que lo que yo muestro es una sonrisa, pero en realidad mi corazón esta llorando. De repente mi móvil comienza a sonar.
-¿Si?
-Paula…soy Ingrid.
-Dime.
-¿Podemos quedar en el Starbucks que hay a 4 calles de tu casa?
-Si, pero tengo que ir con una amiga, ¿te importa?
-Es que…es para hablar sobre lo de que te vas, si ya lo sabe por mi bien.
-No lo sabe, pero se lo voy a tener que decir, así que se viene conmigo.
-Bueno pues entonces quedamos ahora en el Starbucks ¿ok?
-¿Ok? Hasta ahora.
-Hasta ahora.
Me visto lo más rápido que puedo para llegar a tiempo a la cita que tengo con Ingrid, cojo mi bolso y le mando a Lay que me acompañe. Llegamos al Starbucks y Ingrid ya nos esta esperando en una de las mesas que hay en la terraza, me acerco y la saludo, le presento a Lay y me siento.
-Bueno a ver tu amiga no lo sabe ¿no?
-No.
-¿Que no se?-pregunta Lay.
-Pues…que mi tío tiene mi custodia…por lo tanto…me tendré que ir a vivir a Londres.
-Estas de broma-dice Lay riéndose.
-No, no estoy de broma, es verdad, me tendré que ir a Londres el día 7 de enero, aunque Richard vendrá el 6 para ayudarme con las maletas.
Lay se a quedado de piedra, esta apunto de llorar, no sabe que hacer. No quería darle esta noticia, pero no me quedaba otra. La abrazo para que Ingrid no vea como llora, por que detrás de esa Lay tan dura y alocada, hay una personita sensible y a la que no le gusta mostrar sus lágrimas al mundo. Un camarero se nos acerca y nos toma nota sobre lo que queremos tomar, cuando se larga Ingrid comienza ha hablar.
-Paula, yo quería decirte…a ver no te lo tomes a mal.
-Dime Ingrid.
-Mira ya sé que tu padre no te lo ha contado y yo no encontraba el momento para contártelo…tu padre y yo…llevábamos 6 años saliendo.
-Comprendo…tranquila no me lo tomo a mal.
-Menos mal…es que no sabía como te lo ibas a tomar…porque mi hija Andrea no se lo tomo muy bien cuando se lo conté. Siento que me he quitado un peso de encima.
-Ya bueno, pero eso de poco me va a servir ahora, no me lo tomo a mal, pero no me sirve.
-Paula…llevo siendo pareja de tu padre 6 años…por lo que puedo pedir tu custodia y podrías quedarte aquí.
-No lo creo, solo podrías pedirla si estuvieses casada con mi padre y no lo estas.
-No lo celebramos, pero si lo estamos, nos casamos el año pasado, por el juzgado. Tu padre nunca te lo conto, porque pensó que te lo tomarías a mal…
-Pues se equivocaba, lo que me parece mal es que no me lo contase, no que estuviese contigo. No puedo creerme que no me lo haya contado, tampoco me conto que sucedió con mi tío Richard y ahora estoy mas perdida que la una. Todo esto parece irreal.
-Paula-dice Lay entre lágrimas-deja los recuerdos atrás, ya los pondrás en orden, ahora lo importante es hacer que te quedes aquí.
-Lay tiene razón, Paula, estas dispuesta a que yo pida tu custodia.
Me lo pienso bien, estoy algo enfadada con mi padre por no haberme contado nada de lo que ha estado pasando los últimos 6 años y la verdad estoy empezando a pensar que todo esto es una broma de cámara oculta, pero va a resultar que no. Ahora comprendo por que mi padre estaba alguna semana que otra fuera de casa supuestamente en un viaje de trabajo, pero ahora no pienso renunciar a tener a una madre, que es lo que me falto desde pequeña, más bien es mi madrastra, pero a mi eso me da igual.
-Si, pides mi custodia, me quedare aquí,  pero ¿viviré en el mismo lugar de siempre?
-Supongo que si, podría trasladarme y vivir en la casa de tu padre.
-Y ¿cuánto se tardaría en conseguir mi custodia?
-Haber pedir tu custodia no es un juego, tendremos que ir a juicio, porque no creo que tu tío Richard deje que te vengas vivir conmigo así como así. Ahora que te ha recuperado no te va a perder, no te va ha dejar marchar así como así. Por el momento te tendrás que ir a Londres,  yo me trasladare también para pedir tu custodia, con un poco de suerte en tres meses estarás de vuelta.
-¿Y sino tuviésemos suerte?
-Pues no volverías hasta agosto o septiembre. Depende de como de fiero se ponga tu tío.
-Vale, quiero que pidas mi custodia, ya sé que te conozco muy poco, pero eso me da igual. Si tú consigues mi custodia, ya tendremos tiempo para conocernos.
-Vale, pues de momento tú sigue con tu vida normal, en cuanto te traslades a Londres yo me trasladare también me trasladare.
-Una pregunta, ¿qué pasara con John?
-Se trasladara conmigo, porque después de que consigamos tu custodia, en caso de que yo no me pueda mudar a tu casa, el cuidara de ti.
-Vale.
Cuando me doy cuenta el camarero ya ha traído nuestras bebidas, seguimos hablando mientras nos tomamos lo que hemos tomado, hay algo que Ingrid ha dicho que me ha parecido extraño ese “Ahora que te ha recuperado no te va a perder, no te va ha dejar marchar así como así”. Todo lo que hoy ha salido a la luz hace que me parezca irreal mi situación. Mis días aquí siguen estando contados, la cuenta atrás continua, no se ha parado ni un segundo.

Bueno aqui teneis el capitulo 17, quiza penseis que no es muy bueno o que la cosa se esta poniendo algo irreal, pero por lo menos he conseguido hacer que las cosas se pongan dificiles. Siento haber tardado tanto en subir el capitulo, pero es que tuve algunos problemillas. Comentar y besitos.

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